14 de enero de 2016

Cien años de una profesión, una historia que todavía sigue escribiéndose

Aquilino es de esas personas que te cuentan las historias con una pasión tan especial que hacen que viajes en el tiempo y se te escapen las sonrisas sin que apenas te des cuenta.A sus 80 años hace gala de una lucidez y, sobre todo, una memoria envidiables.

Así que después de varias llamadas telefónicas concertamos la cita y, por fin, pusimos rumbo a Manzaneque para conocer a este enfermero, hoy ya jubilado, que comenzó su carrera como practicante en un pequeño pueblo manchego allá por los años 50.

Aquilino es el primero de los seis protagonistas de esta historia que, con mucho mimo y pieza a pieza, hemos intentado construir para ilustrar los últimos 100 años de la historia de la enfermería.

Para empezar por el principio, teníamos que remontarnos a los antiguos practicantes de los pueblos, y así lo hicimos. Aquilino y Patrocinio han dibujado esta parte de la historia. En aquellos años todo era muy diferente, desde los estudios hasta las técnicas pero el contacto con el paciente era intenso y constante; el germen de los enfermeros de hoy sin duda empezó a gestarse en luchadores como Aquilino y Patrocinio.

Pasaron los años y se creó la figura del ATS. “Fue una época de lucha e ilusión”, nos cuenta Bernardo.  Él, como otros ayudantes técnicos sanitarios de los 70, vivió la “última época de la cofia y el delantal”, una época en la que ya se empezaba a hablar de cuidados y la dependencia del médico comenzaba a perder fuerza.

Las luchas e inquietudes de su generación hicieron posible que por fin la carrera de enfermería fuera universitaria. Nines, nuestra cuarta protagonista de la historia, lo recuerda con orgullo. “Tuvimos los primeros enfermeros que empezaron a ser profesores”, nos dice, “tuvimos mucha suerte”.  Ella, diplomada en enfermería, comenzó su carrera profesional inmersa ya en conceptos como la continuidad de cuidados, la promoción de la salud o la actitud crítica.
Los horizontes cada vez se abrían más y eso dio pie a muchos cambios. Siglo nuevo y con él también una etapa nueva: grado, doctorado y la evidencia y la investigación ya instauradas como máximas de cualquier enfermero.  Las últimas dos décadas han traído grandes cambios a la enfermería.

“Es necesario que haya un enfermero especialista” o, al menos, así lo cree Irene. Ella acaba de graduarse, está preparando el EIR y aunque sabe que todavía las especialidades no están muy reconocidas tiene la certeza de que lo estarán. Esa actitud de avanzar, querer seguir estudiando y saber más, nos cuenta Irene, hoy en día se la inculcan ya desde el primer año de carrera. Y es que lo que se pretende con ello es despertar curiosidad en los futuros enfermeros. Curiosidad, eso que para Almudena es “la palabra más bonita que existe en el ámbito de la enfermería” y que repite a sus alumnos sin cesar.  Como profesora, ella es también artífice de la completa formación que tienen las nuevas generaciones de enfermeros.

Irene y Almudena son el presente de la enfermería y también el futuro; ellas ponen el broche a una historia apasionante, hecha por enfermeros, contada en primera persona por sus protagonistas.

Cien años de una profesión, una historia que todavía sigue escribiéndose...


2 comentarios:

  1. Enhorabuena por esta iniciativa, se ha conseguido transmitir la esencia de la enfermería, GRACIAS!
    Espero que se haga visible dentro y fuera de nuestra profesión. Seguiremos escribiendo nuestra historia! :)

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