5 de diciembre de 2013

¿Miedo a morir?

El ser humano a lo largo de su historia ha tratado de alargar la vida, queremos vivir más y mejor hasta el final. A todos nos gustaría irnos en un suspiro, sin sufrir y hacer sufrir, sin dolor, sin pena, silenciosamente, sin hacer ruido y a ser posible diciendo adiós.  La frase de Woody Allen  “No es que tenga miedo a morir. Lo que no quiero es estar allí cuando ocurra”, nos resume lo que muchos sentimos ante la muerte.

Pero es nuestro espíritu de supervivencia y nuestra lucha particular la que nos lleva en muchos casos a alargar ese momento, y la que hoy hace que la esperanza de vida haya crecido incesantemente. Según James Vaupel, uno de los mayores expertos en las áreas de investigación sobre envejecimiento, biodemografía, y demografía formal, los recién nacidos de hoy, si el ritmo de prosperidad y mejora continua, llegarán a vivir 100 años.

En este vídeo podéis ver la entrevista de Punset a Vaupel sobre las claves para aumentar la esperanza de vida.


Hemos robado muchos años a la muerte y la llave de la supervivencia ha estado, entre muchas razones, en el avance de la ciencia, en la prosperidad, en nuestros hábitos de vida, y especialmente en nuestro sistema de salud y en nuestros profesionales.

Pensando que esa batalla seguirá viva, y los hombres seguiremos en la lucha contra la muerte, deberemos aprender a planificar nuestra propia muerte, cómo queremos morir, hasta cuándo queremos aguantar la agonía y dónde se encuentran los límites.

En España contamos con el Registro Nacional de Instrucciones Previas, que ya tiene cerca de 150.000 declarantes, aunque estamos muy lejos de otros países europeos. Muchos profesionales desconocen su existencia. También falta mucha  información entre la población. En este vídeo realizado por Enfermería hablamos sobre ello:


En un reportaje que realizamos hace unos meses en el Centro de Cuidados Laguna los profesionales nos hablaron de su apuesta por la planificación avanzada de cuidados como herramienta terapéutica para cumplir la voluntad del paciente. Podéis ver el vídeo aquí:


Mi deseo, ser una octogenaria independiente, sin demasiados achaques, feliz, sin carga para mis hijos, y como he dicho, marcharme sin sufrir y hacer sufrir. ¿Y el tuyo?

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