29 de octubre de 2013

Ictus, por Mª Arántzazu Menchaca Anduaga

Ictus, del latín ictus = golpe, también conocido por los sinónimos de accidente cerebrovascular (ACV), infarto cerebral o apoplejía, se caracteriza por un déficit neurológico ocasionado por una disminución importante del flujo sanguíneo cerebral, de forma anormalmente brusca (ictus isquémico) o bien, por la hemorragia originada por la rotura de un vaso cerebral (ictus hemorrágico).

Mª Arántzazu Menchaca Anduaga
La Organización Mundial de la Salud (OMS), define el Ictus como un “síndrome clínico, presumiblemente de origen vascular, que se caracteriza por el desarrollo rápido de signos de afectación neurológica focal y que duran más de 24 horas o llevan a la muerte”.

En la actualidad, el Ictus, constituye uno de los más importantes problemas de salud pública, siendo la tercera causa de muerte en el mundo occidental, la primera causa de invalidez permanente entre las personas adultas y una de las causas principales de déficit neurológico en el anciano.

En España hay de 150 a 250 casos anuales por cada 100.000 habitantes y año, con una prevalencia de 3,5 por ciento en la población mayor de 64 años. El 30 por ciento de los supervivientes tendrá alguna discapacidad y la tercera parte de ellos será en grado severo y con gran dependencia.

Como en todo problema de salud pública, podemos separar las diferentes etapas del proceso, en:

Prevención:

Controlar los factores de riesgo asociado; fundamentalmente, la tensión arterial, el colesterol y la diabetes, evitar el alcohol y tabaco, dieta sana…etc.

Instauración del cuadro clínico:

Asistencia precoz. El mejor resultado dependerá de empezar a aplicar el tratamiento a la mayor brevedad después del comienzo de los síntomas.  En la actualidad, desde la asistencia extrahospitalaria, se pone en marcha el Código Ictus. El “Código Ictus” es un procedimiento de actuación basado en el reconocimiento precoz de los síntomas y signos de un Ictus, con la priorización de cuidados y el traslado inmediato a un centro capacitado para aquellos pacientes candidatos a beneficiarse de una terapia de reperfusión y de los cuidados especiales de una Unidad de Ictus (UI).

Cuidados hospitalarios y rehabilitación temprana:

El tratamiento dependerá del tipo de ictus;  de ahí la importancia de un diagnóstico rápido y preciso para, como en el caso de tratamiento trombolítico, aplicarlo a las pocas horas del comienzo de los síntomas, disponiendo de un margen de oportunidad estrecho. A día de hoy, la valoración previa mediante imágenes cerebrales, hace que se demore la terapia efectiva y segura con una ventana de actuación corta. Debe de ser tratada como una patología tiempo- dependiente.

Cuidados y rehabilitación enfocados a la cronicidad y dependencia:
Después de una primera fase aguda y, sobre todo, antes de consolidar las secuelas, no podemos dar por finalizado el proceso. La rehabilitación neurológica debe comenzarse después de ser dados de alta de la UI o de las UCIs,  e iniciarse con carácter precoz, individualizado y multidisciplinar. De entrada, se adoptarán medidas para mejorar el resultado final y disminuir la discapacidad y la dependencia.

También, el abordaje del ictus en todas sus fases debe ser multidisciplinar y los enfermeros tenemos mucho que aportar en todas estas fases: comenzando con la prevención, -desde las consultas de Atención Primaría-, realizando una asistencia inicial y activando el Código Ictus, -desde los Servicios de Emergencias Extrahospitalarios-, aplicando los cuidados correspondientes en la asistencia hospitalaria y colaborando en la rehabilitación del paciente, sin olvidar la rehabilitación conductual y emocional, tanto para el paciente como para la familia.

El daño cerebral supone una ruptura en la trayectoria vital del paciente y, por su elevado coste socio-sanitario, condiciona las situaciones personales, familiares, sociales e institucionales.

Este día, el Día Mundial del Ictus, tiene que servirnos de reflexión para estar concienciados, informados y formados para dar la respuesta más adecuada al proceso de esta patología conocida como Ictus y recordar que nos quedan 364 días más al año para seguir trabajando en la reducción de la enfermedad y la atención a los pacientes y sus familias.

Mª Arántzazu Menchaca Anduaga es directora de Enfermería del SUMMA 112, el Servicio de Urgencias Medicas de la Comunidad de Madrid   

2 comentarios:

  1. Hay un fallo en esta nota. La rehabilitacion comienza de inmediato, todos hacemos rehabilitacion desdel primer momento que intentamos atender el paciente para que no haya secuelas o las minimas posibles. Segun toda la bibliografia en este tema y sobre todo la Guia de fisioterapia del Ictus. La fisioterapia que forma parte del programa de rehabilitacion se inicia lo antes posible, normalemte a las 24h. que es lo que se hace en el hospital Virgen Macarena de sevilla. (salvo fines de semana y festivos ya que nuestro hospital no contempla fisioterapia en estos dias, aunque es discriminativo por la fecha de ingreso del paciente). Por lo que no es correcto lo de iniciar tras el alta, sino cuando el paciente esta hemodinamicamente estable. Incluso Más hay una prevencion primaria y secundaria en los ictus que no dejan secuela por parte de fisioterapia. Por lo que solicito que se corriga este comentario. Atentamente Anja Hochsprung fisioterapeuta de Hospital Virgen Macarena de sevilla

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    1. Totalmente de acuerdo con la puntualización. A día de hoy y en la mayoría de los centros, se inicia lo mas tempranamente posible. Agradezco la aportación de un compañero fisioterapeuta que conoce el tema de primera mano.

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